Tu proyecto es cambiar corazones

Me llamo Dete y soy una misionera portuguesa que en este momento vivo en España. Mi vida aparentemente era la de una joven que lo tenía todo, una vida por delante, en la que externamente todo parecía que iba bien.

Había entrado en la universidad, estudiaba urbanismo, tenía buenas amistades, una buena familia y un futuro con muchas posibilidades. Pero en mi corazón tenía un vacío que ni siquiera un novio me llenaba. Parece que tenía la sensación de que estaba construyendo el futuro en cosas inciertas y con valores que toda la gente sueña… sin embargo, algo en mí quería dejar huella. En el corazón el vacío aumentaba, nada era suficiente, no me bastaba cualquier amor, las relaciones humanas son buenas, pero a veces me dejaban pequeñas frustraciones. Parecía que lo tenía todo y que, a la vez, no tenía nada.

Experiencia

Un día unos compañeros de clase me invitaron a una tertulia con otros jóvenes. Estos jóvenes eran misioneros y hablaban de su vida con gran entusiasmo, me fijé en un joven que estaba feliz y que había dejado todo para seguir a Cristo. Mi pregunta fue: ¿qué tiene él que yo no tengo? Era un amor incondicional, un amor auténtico que le daba seguridad, lo cual el mundo que me rodeaba no me ofrecía. Mi corazón estaba hambriento de ese amor incondicional y autentico. En cada reunión a la que iba una voz me decía: “tengo lo que tú necesitas, tu vida me pertenece a mí y tienes un dueño”. “Tú eres mía y tu vida tendrá un sentido.” Poco a poco fui descubriendo que esa voz, era del “Dios Amor” y que se había fijado en mí.

Un día estaba en la universidad haciendo un proyecto urbanístico y me atreví a mirar por la ventana, al horizonte, esa voz me resonaba más fuerte y me preguntó: “¿Qué quieres, Dete?”, y yo contesté: “cambiar el mundo, las estructuras de las ciudades para que la gente viva con más paz y no haya violencia”. Aquí fue el punto de inflexión, y todo cambió; “No puedes cambiar el mundo, si no cambias los corazones. Tu proyecto es cambiar corazones y no estructuras”. Todavía me acuerdo de este momento, pues había pasado algo muy importante, Alguien soñaba mucho más alto con mi vida.

Desde ese momento han pasado 25 años y no me arrepiento de haber cambiado de proyecto por un mundo más fraterno y mejor. Estoy contenta, feliz y encajada haciendo felices a los demás. Me siento una persona realizada, trabajando con los más pobres, las personas sordas y sordociegas, que están privadas de comunicación y del amor de Dios. Dios me ha dado un lugar y una misión en esta tierra. Y tú ¿te atreves a escuchar la voz de tu corazón?

Odete Almeida SEMD Madrid

Pastoral de los sordos. Parroquia Santa María del Silencio. Madrid

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Silvana Gracias por Tu testimonio!! Jesús nos regala un Amor auténtico e incondicional 💕 yo lo encontré en la Comunidad de Servidores ...gracias por toda la entrega!!
María Rosa García Odete, me emociona tu gran historia de Amor Es un gran honor compartir el camino de la vida contigo Santa María del Silencio nos guía
Ana Sánchez Me ha encantado.
ula donieckaTu proyecto es cambiar corazones