
«JUNTOS»
Hace dos años empezamos en Corea un grupo de lectura espiritual mensual que se llama “JUNTOS”. Está formado por personas de los distintos grupos de las Escuelas de Evangelización y también participa la misionera Laurence. Comenzamos en febrero del 2023, con el libro «Date cuenta de tu dignidad, oh hombre» y desde entonces hemos leído y compartido un total de 11 libros. Increíble para una persona como yo, que de normal me suelo sentir incómoda con en actividades grupales y trato de evitar hacer cosas con los demás. Elegimos un libro para leer durante el mes y, al terminar el mes, nos reunimos para poner en común las impresiones que nos ha dejado la lectura, y compartir la riqueza que cada una hemos descubierto.
Cuando empecé el grupo “JUNTOS” acababa de terminar un periodo largo de no practicar la fe (en Corea a estas personas las llamamos “católicos enfriados”), por lo que al principio leía los libros más bien como una tarea a hacer, pero sin implicarme demasiado. Estos encuentros y lo que compartimos y reflexionamos juntos, me ha ayudado a darme cuenta que no debo dejarme llevar por la tranquilidad y la comodidad y volverme arrogante, sino pensar en mis vecinos y en el entorno que me rodea. Y la guía para grupos pequeños que propone la encíclica “Laudato sí” me llevó a reflexionar sobre la conversión ecológico.
Me he preguntado muchas veces, especialmente en los momentos difíciles de la vida, si podría volver a reír, si alguna vez podría contemplar una flor bonita en medio del camino y admirarme al verla. Y de repente me encontré dando gracias al Señor, aplaudiendo las expresiones bonitas y significativas que leía en los libros, llorando y riendo mientras comparto con los otros miembros del grupo. Gracias a dos libros, “¿Quién es Dios?” y “Más allá de los sentimientos dolorosos”, me di cuenta de que mis sufrimientos no son el fin del mundo y que puedo estar alegre y esperanzada incluso en medio de ellos.
Este grupo “JUNTOS” y el espacio de la Escuela de la Evangelización me han ayudado a superar algunos momentos oscuros y difíciles en mi propio camino. He podido volver a mirar al cielo y acuclillarme en el camino para apreciar las pequeñas flores. Debo dar las gracias a todos y cada uno de los miembros de este grupo: a Laurence y su corazón sincero y puro, a la apasionada e “intelectualmente curiosa” hermana Katarina, a la realista y dulce Cecilia, y a la recién llegada que asistía por primera vez, Minji. Ahora somos cinco, pero todo el que quiera unirse es bienvenidos. Yo he participado en estos encuentros desde el principio y leído cada uno de los libros que hemo elegido. Estoy segura de que tú también puedes hacerlo, y además, ¡mucho mejor que yo! ¿Te animas?
Lee Dongmi Stella