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Sevilla se prepara

 

  ¡Sevilla se prepara! Sí, preparándose para salir a la misión evangelizadora. Nuestra misionera Servidora Mari Ángeles se encuentra en su ciudad natal cuidando de su madre y el Espíritu Santo va abriendo camino por donde quiere y como quiere, así que en su parroquia se empezó a contagiar el espíritu misionero y este curso 2017-18, que acabamos de finalizar, surgió una escuela de evangelización. Carmen, una universitaria nos comparte su experiencia.

 

 

   Este año en la Parroquia de  Nuestra  Señora de los Remedios de Sevilla se ha comenzado un nuevo proyecto: Escuela de Evangelización.  

La misionera Mª Ángeles  ha sido la encargada de dirigirlo. Al principio eran pocas las personas atraídas a esta actividad, ya que lo desconocido no suele llamar mucho, pero como suele pasar en nuestra Parroquia, el proyecto fue de boca en boca, el asunto se fue animando y llegamos a completarlo con un grupo de 10 personas. Y en Los Remedios… cuando entras en algo, ya no sales, sino que quieres más. Siempre más.

 

 

   Hemos  sido 10 personas muy distintas, tanto en carácter, como en edad o como en el modo de vida, pero con algo en común: querer extender la palabra de Dios.

Las sesiones se desarrollaban una vez al mes, y aunque a primera impresión una sesión al mes pueda parecer poco tiempo, nos ha dado tiempo a profundizar y aprender mucho.

En este año, hemos encontrado o hemos intentado encontrar nuestra misión en la vida, hemos intentado escuchar lo que el Señor quiere de nosotros y ponernos en sus manos para ser instrumentos y llevar a cabo ese plan que con tanto cariño ha creado para cada uno de nosotros.

 

 

   Uno a uno hemos ido contado nuestro propio testimonio de fe y eso sin duda ha sido algo que ha enriquecido la vida de los que componíamos el grupo. Ya se dice: COMPARTIR ES VIVIR. Ha habido muchas risas, muchas lágrimas, muchas intimidades, un desnudarse totalmente para poder revestirte con una nueva armadura con la que salir a ser un mensajero de Dios. Muchos han encontrado su misión en su familia, otros en los jóvenes… otros han entendido la importancia de vivir la fe en comunidad, otros aún la están buscando, pero así, todos unidos, hemos caminado este año de la mano de Mª Ángeles y de Dios.

 

 

   Tenemos previsto continuar este proyecto el año que viene, seguir profundizando en nosotros mismos y a la misma vez empezar a salir a la calle para compartir nuestras experiencias con la intención de que sean muchos más quienes conozcan el mensaje de Dios y seguir creando comunidad. 

 

 

A mí, personalmente, me ha servido para quitarme esos miedos de ser juzgada socialmente fuera del entorno de la parroquia. Tengo 26 años, soy estudiante y bueno, es difícil que no te tachen de ciertas cosas cuando comentas que eres catequista o que tienes que ir misa o a la parroquia a hacer lo que sea. Me quedaba callada y solo compartía mi experiencia con aquellos que sabía que estaban en mi círculo de amigos “parroquial”.  

 

 

Pero poco a poco entendí que hay muchas formas de hacer llegar el mensaje, más allá de intentar explicarles cosas complejas a personas que poco interés tienen en entenderlas. Ha sido un trabajo lento pero continúo, un comentario en el momento oportuno, una invitación a una verbena, pedirle ayuda a un amigo para una convivencia con niños…  o el simple hecho de recordar el santo de algunos de ellos y felicitarlos. Al final, uno de estos amigos míos se ha confirmado.  Sin duda, quien siembra, recoge, así que ¡A seguir sembrando!

 

 

Carmen Ramos