Roma quiere hacer Vida el sueño de Dios

Plantearse cuál es nuestra llamada, nuestra vocación significa ir contra corriente (“¡tenemos vocación de salmón!”), pero si no elegimos hoy, ¡la vida elegirá por nosotros!

3 junio, 2019
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  • ITALIA

¿Quieres darle VIDA al sueño de Dios?
Esta pregunta fue la que hizo el papa Francisco a los jóvenes durante las JMJ a Panamá, en enero de este año 2019. Con esta misma pregunta empezamos nuestro encuentro de fin de semana de jóvenes del 1 al 3 de febrero.
Sara, Matilde, Lucilla, Dario, María, Marco y Martina (a distancia vía Skype) se tomaron estos tres días para reflexionar, orar, escuchar y compartir sobre el gran tema de la “vocación”.

¿Qué es? De primeras esta palabra les sonaba como “hacerse monja o cura”. Pero descubrieron que la vocación fundamental es “al Amor” estilo Jesús, es decir “a amar como Él ama”.

¿Quién es este Dios que llama? ¿Cómo se responde? Nos acercamos a diversas personas: del Antiguo testamento (Abraham, Moises, Samuel), del Nuevo Testamento (María y Pedro), y también personas de carne y hueso como nosotros, de nuestro tiempo: Hna Grazia, Padre Gregozc, y Sandra y Luigi (matrimonio). Nos reconocimos en sus búsquedas, dudas, miedos y fragilidad.

Pero hoy, ¿qué nos dice la sociedad respecto a hacer opciones para toda la vida? En un debate, nos hicimos conscientes de que respiramos un aire contaminado que nos frena a la hora de elegir. La sociedad nos empuja a no elegir, nos sugiere discretamente: “mejor no cerrarte puertas”, “no renunciar”, “no jugársela”, “no asumir demasiadas responsabilidades”.

Plantearse cuál es nuestra llamada, nuestra vocación significa ir contra corriente (“¡tenemos vocación de salmón!”), pero si no elegimos hoy, ¡la vida elegirá por nosotros!

Nosotros, como María, queremos decir: “¡Heme aquí Señor, quiero dar VIDA, encarnar tu sueño!

Paola Bocci, Roma (Italia)

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