Roma quiere hacer Vida el sueño de Dios

Plantearse cuál es nuestra llamada, nuestra vocación significa ir contra corriente (“¡tenemos vocación de salmón!”), pero si no elegimos hoy, ¡la vida elegirá por nosotros!

Es mejor apuntar a la luna

Estos encuentros, estos descubrimientos y redescubrimientos, han encendido de nuevo en mí el fuego de la fe.