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Misión en la "selva de cemento"

   Los misioneros también vivimos la misión en  "La selva de cemento", es decir, en las ciudades, en las universidades, en medio de la gente que trabaja, en la calle, ahí,  donde aparentemente parece que es imposible, anunciar la fe, el amor y llevar a Cristo.

 

   En Roma hemos empezado el mes misionero con una misión en la universidad. Hemos vivido una semana sencilla, intensa, pero sobre todo, un tiempo concreto, donde nos hemos puesto  en camino para escuchar las inquietudes de los jóvenes. 

 

 

   Esta semana de misión, la hemos vivido  dejándonos  sorprender, ya que el mundo universitario y joven es un tesoro escondido, porque a simple vista pensamos que no se preocupan por el mundo, sin embargo, en las encuestas que hemos hecho, hemos constatado, que con las carreras que eligen, y con el esfuerzo que ponen en el estudio,  desean, anhelan y buscan con toda la fuerza  mejorar nuestro  mundo.

 

   El acercamiento a ellos ha sido sencillo,  desde algunas preguntas donde el centro de estas era: ¿Crees que se puede cambiar el mundo? y ¿Tu de qué modo lo puedes hacer? han respondido de distintos modos, pero las respuestas de casi todos han sido sorprendentes!!!! 

 

   La buena noticia que resume estas misiones, es que los jóvenes quieren y pueden cambiar el mundo, solo necesitan nuestra confianza y apoyo.  Y claro, como siempre, hemos recibido mucho más de lo que hemos dado, hemos recibido la energía, la fuerza y la sencillez del joven que se lanza y abra nuevos horizontes. 

 

   Pero la cosa no ha quedado ahí, a la semana siguiente hemos estado en una clase de más de 100 jóvenes, donde hemos compartido nuestras inquietudes y las suyas. Tres jóvenes que hacen camino con nosotros han dado su testimonio, de servicio, de misión, de fe. ¡Realmente ha sido un momento de cielo!

 

   Le pedimos a Jesús que lo sembrado en estos jóvenes, de fruto abundante para nuestro mundo. Que Jesús nos haga cada día misioneros de esperanza, esos misioneros que anuncian la paz, el bien, donde a simple vista se ve todo lo contrario.