You are using an outdated browser. For a faster, safer browsing experience, upgrade for free today.

Legado de Maria Areitio

   Queremos hacer desde aquí un poco de historia sobre María Areitio y contaros de nuevo su vida para que os unáis a nosotros en la acción de Gracias a Dios por todas las maravillas que realizó en ella y a través de ella en el mundo y en tantos corazones.

 

   Maria Areirio Arberas nació en Bilbao el 25 de marzo de 1957 y era la mayor de tres hermanos. Cada 25 de marzo celebraba su cumpleaños con la alegría de que también se celebraba la Solemnidad de la Anunciación de la Virgen a quién le tenía un cariño especial.

 

   Antes de entrar misionera el 27 de Marzo de 1978 con tan sólo 21 años estudiaba filología inglesa. Cuando terminó estos estudios realizó también el doctorado en filosofía. Después, como parte de la formación en la Fraternidad Misionera Verbum Dei estudió el bachillerato en teología y lo culminó con el doctorado en derecho canónico en la Universidad de Pamplona.

 

   María siempre nos contaba que desde los 15 años quería ser misionera pero que tuvo que esperar a los 21 años, la mayoría de edad, porque sus padres no se lo permitían. 

 

   Al principio de su vocación fue destinada a Estados Unidos y también a Italia, pero su labor misionera la desarrolló fundamentalmente en España y gran parte de ella al servicio interno de la comunidad como profesora de teología o en el servicio administrativo.

 

   En el año 2002 se incorporó a la comunidad misionera Servidores del Evangelio y durante un año fue destinada a Argentina. En el año 2004 tuvo que venir a Bilbao a cuidar de su madre muy anciana y enferma ya, de quien se ocupó hasta el final de sus días, incluso cuando en 2008 le detectaron a ella misma cáncer de colon.

 

   Cuando su madre falleció ella fue destinada a la comunidad de Guadalajara y se ofreció para colaborar en el obispado, donde se le pidió su ayuda para las causas de nulidad matrimonial, en la vicaría Judicial. En Abril del 2016 fue nombrada por el obispo Don Atilano Juez del tribunal eclesiástico de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, cargo que evidenciaba la  gran confianza de Dios y de la Iglesia en María y su capacidad para llevar a cabo la misión de misericordia y de discernimiento que Dios le había confiado.

 

   En este año 2017, su 60 cumpleaños se celebró por todo lo alto en la casa de Espiritualidad Maria Madre donde ella vivía y toda la comunidad Servidora mandó audios y videos de gratitud y de ánimo para Maria. Ella misma celebró ese día bailando y dando gracias a Dios por el don de la vida y por poderla seguir entregando hasta el final.

 

   María ha sido una fiel Servidora del Evangelio de la Misericordia de Dios al servicio de cada persona que se ponía en su camino y fiel testigo del amor de Dios que se acerca a cada uno de sus hijos con un corazón misericordioso. Ella ha descubierto y se ha hecho uno con ese corazón que cree en cada persona mucho más allá de las evidencias. Esto lo testimonian muchas personas a las que atendía incluso cuando ya estaba postrada en cama. Quiso trabajar hasta el último momento en favor de los matrimonios y nos decía que eso no acababa aquí sino que quería “continuar trabajando en el cielo” por cada uno de nosotros.

 

   Después de una lucha intensa de 9 años contra el cancer en el que ha habido etapas más fáciles otras más difíciles, como por ejemplo las de quimioterapia, el día 22 de junio de 2017 se fue a la casa del Padre habiendo vivido una vida intensa de donación y de servicio. Estamos orgullos de haberla tenido como hermana y nos deja un legado fuerte de servicio, humildad y alegría para asimilar e imitar en nuestro día a día misionero.

 

   Su funeral fue celebrado en Espinosa de Henares el 23 de Junio a las 11 de la mañana y muchas personas del pueblo, de su familia, de nuestra comunidad, del Verbum Dei y de la diócesis de Guadalajara se personaron para darle a María el último adiós. Agradecemos también la presencia del obispo de la diócesis en el funeral como muestra de cariño y de respeto hacia Maria y hacia nuestra pequeña comunidad misionera.

 

   Los restos mortales de Maria descansan en el cementerio de Espinosa de Henares, como ella misma había sugerido, descansar en medio del pueblo, como una más, peregrina en esta tierra y ahora ya ciudadana de la Eternidad.

 

   Gracias Maria, sigue cuidándonos desde el Cielo.

 

(Adjuntamos una predicación de Maria en el día de su cumpleaños 25 de Marzo del 2015)

UA84280771-1