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Amor en Tagalo

Tiempo de lectura 2 min

 

   Hablar a los Filipinos en Tagalo es transmitir el amor de Jesús a su lenguaje y ese gesto era para Manoli como lavar los pies de aquellos a quienes ha sido enviada por Él, nos lo cuenta ella misma en un precioso testimonio de su primera intervención en la celebración de la Pascua. 

 

   ¡¡Hola amigos y seguidores de nuestra página web!!

   Soy Manoli y llevo año y medio en Malasiqui, Pangasinan (Filipinas). Esta ha sido mi 2ª Pascua pero es como si fuera la primera, ya que el año anterior estuve estudiando y solo participé en ella. Este año he estado más en la preparación, compartiendo y conviviendo con la gente.

 

 

   Es bonito ver el paso de Dios por las personas y también en las capillas. Tenemos 5 capillas en dos barrios y el objetivo es celebrar una sola Pascua, por lo que celebramos cada día en una capilla diferente buscando fomentar la unidad entre los fieles.

 

 

   Otro signo muy bueno ha sido que hemos preparado con los jóvenes de una de las capillas el vía crucis. Escenificaron algunas estaciones y esto ha hecho que puedan introducirse un poco más en el amor entregado, humillado de Jesús por nosotros.

 

 

   Personalmente me ayudó mucho la experiencia del Jueves Santo ya que preparé una pequeña introducción para el lavatorio de los pies. Fue un momento importante porque era la primera vez que les predicaba en tagalo, su lengua nativa. Experimentaba la necesidad de que pudieran comprender en su idioma el derroche del Amor de Jesús por nosotros. Sientes que las palabras se quedan más cortas que nunca, ya que sólo dices lo que puedes decir y no todo lo que te gustaría transmitir. Pero comprendí de Jesús que ya el hecho de querer hablarles en tagalo, intentar transmitir Su Amor de manera que lo pudieran comprender, ese gesto era ya una manera de lavarles los pies, de transmitirle el Amor de Jesús por sus vidas. Y a la vez comprendí que también Jesús quería que yo me dejara lavar los pies reconociendo que hacia un año no podía decir ni palabra en tagalo y que al menos ahora algo podía compartir, que me dejara agradecer por Jesús esos pequeños intentos que solo El sabe lo que significan en el corazón.

 

 

   Y sobre todo me ayuda mucho lo agradecido que es el pueblo filipino. No se cuanto pudieron comprender, pero lo acogían muy bien. Ellos te hacen fácil el aprendizaje del idioma en cuanto que no te exigen que lo hables perfecto y hacen todo lo posible para entenderte.

Estoy muy contenta de poder compartir la fe con este pueblo.

 

 

Manoli

Pascua 2018

 

 

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